Día

Vivimos en ciudades sin palabras, llenas de prisas y personas cercanas, pero a kilómetros de miradas.
Pasos sin premeditación, programados, aceras cruzadas sin mirar y accidentes, que algunas (tristes) veces, ponen punto y final a un rutinario llanto.
Si voy por la calle, y te sonrío, por favor, no me apartes los pies, fue un gran esfuerzo el que hice, intenté no ser yo y ser más tú por un instante.
No creas que es valentía, ni locura, o créelo, si así me siento mejor, acto reflejo puede que fuera, escapando de la vida que día tras día intento vivir sin vivirla.

Comentarios

  1. El tiempo va demasiado deprisa... no reparamos en nada, menos aún, en lo importante. Me parece bonita tu sonrisa a la vida, a la gente. ¡Yo no te apartaré los pies si nos vemos! :P

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Te vestí de invierno

Yo digo

Se me quedan cortas las historias