Ir al contenido principal

Duele sin mí

Nada más solitario que el dolor
porque también excluye a quien lo siente,
si con él se traiciona o se acompaña.
De mi propio vacío
siempre yo el excluido.
Luis García Montero.


El dolor me ha echado de mi propia soledad.
Ahora vago sin ti, sin él, conmigo,
ahogada en mi mutua compañía.
Profundidad, oscuridad sin límite
que empieza y termina en mí.

Te nombro,
al viento que pasa
sin pronunciar palabra.

No veo tu rostro, carente de memoria.
No respondes, tan solo te escondes en alguna miseria urgente,
olvidando los pronombres
que nos mencionan.

Ausente de tu silencio
dentro de algún tugurio
apartado de la cordura,
empapo en vino palabras esquinadas
en el olvido.

Soy yo quien vino a por el trago
mas siento que es el vino quien me traga.
No importa el sentido, aquí y ahora,
entre tanta gente doliente,
gritando al mundo.

La noche en las calles de esta ciudad
deshabitada
alumbra a los desmemoriados
que llevan el paso
a
   rras
          tra
               do.

Y yo
me detengo debajo
de cada farola
buscando la luz que cure
la amnesia,
que abra portales y entre la noche
abierta, silente, eterna.

(Tercera colaboración: Soraya Benítez y una servidora, Nuria Sobrino)

Comentarios

Entradas populares de este blog

Paraíso extraño en el que me hallo

Inspirado en "El desierto de mi isla" de Elvira Sastre Soy una isla. Paraíso extraño en el que me hallo y me hundo, tendida al sol, con la piel abierta y resquebrajada por el calor que aprieta desde lo alto y profundo del ser. Humana. Rodeada de mar. ¿Cómo no ahogarse? Cómo no aprender a nadar. -Ven, báñate conmigo pero no te quedes más de lo necesario que la compañía te asusta, recuerda-. Y a mí, hay sombras que me abruman si se alargan demasiado en pleno día. No siempre es verano en las playas, el agua también llueve lejos de las olas mojando la brisa que abraza la arena, el cielo, los árboles y las rocas. Entonces nadie quiere ser isla. La mayoría prefieren ser casa que no es lo mismo en todas partes, ni siempre cobija. Pero yo, allí, en medio de la tormenta, de la nada que nada espera me quedo quieta, siendo ese sueño donde muchos se camuflan como iguanas de la vida. Y soy tronco, soy hierba, soy tierra, soy piedra. Soy gota que ah...

Te vestí de invierno

Te vestí de invierno, una mañana en medio del cielo abierto. Te vestí despacio, en un intento de no hacerte daño. Vestí tu cuerpo desnudo cubierto de espuma y salitre. Nadie se dio cuenta del daño que había tras las vestiduras. Ni tan siquiera notaron tu rictus ausente. Ahora ya no importa lo que digan, el miedo a perdernos seguirá presente mas, yo, volveré a vestirte siempre. Texto y foto @nuria_sobrino