Te escapas, entre las rendijas de los sueños de cada día. Entre mis dedos que intentan asirte, ¿cómo se sujeta el aire? Eres libre, y tu libertad te embellece. Y así yo te amo cada noche, libre .
Esa necesidad de que el alma hable, a veces susurrando, a veces chillando, pero necesidad a fin de cuentas, de expresarme, de sentirme, de vivirme, pero sobre todo, de salvarme.