Hoy me pillo por banda el tumulto. Se me arremolinó dentro y estuvo inquieto. Mirando por aquí y luego por allá. Estrujando, apretando, me asustó, me irritó, por momentos me enfadó y hubo un instante en el que me estranguló la vida, con doña angustias de por medio. Como un cuento de miedo, de los que empiezan con muerte del yo y en todo su auge destripan el día hasta que te caes rendida ante la realidad de la vida.
Y parece mentira lo que cansa tanto remolino dando vueltas. Nadas a contracorriente desde que amaneces, y aunque con todas tus fuerzas intentes alcanzar ese lugar donde tocas pie y te sientes medio segura, la resaca te arrastra al medio de ese sitio en el que no te ahogas. Pero te hundes, te hundes y tragas agua hasta que el aire ya no se siente.
Agotada ando, arrastrando cuerpo y sujetando mente. No se por cual empezar el mantenimiento... ¿alguna sugerencia demente?
Yo digo Ahí estás. Detrás de las espinas. Atravesando cualquier dolor y cualquier muro. Siempre estás ahí. Detrás de todo. Siempre. Ahí. Estás. Pero no nos llega. Nosotros queremos más. No nos basta tu simple presencia, y la perdemos de vista ante cualquier ausencia. Basta una nube para desviar nuestra mirada en la dirección equivocada. Y nos perdemos en la pena de turno que se cruza por el camino que hay detrás tuyo. O delante, que nadie dijo en este mundo cual lugar es cierto y cual mentira es verdad. Algunos dirán que enredo, que de esta manera todo parece artificio y nada es sincero. Yo digo ¿qué es verdadero, amigo mío? Podrás decir tus palabras, sacadas de lo incierto de unos ojos que miran tan solo donde se posan sus deseos, comprados o vendidos gracias al parloteo del social capitalismo, del populismo, comunismo, o cualquier otro «ismo» apropiado de estos tiempos. Y yo digo, ...
Empieces por el que empieces, recuerda, náufraga... usa la botella verde :P (pa lo de enviar mensajes dentro y eso :D)
ResponderEliminarJajajajaja ;)
Eliminar