A veces no me soporto.
No te soporto.
Tu olvido.
Ese aire de tormenta que nunca enseñas
a pesar de lo que arrasas.
El no pasa nada.
El estoy bien.
La risa fácil
de un emoticono gratis.
La vida que pasa.
Y la que pesa
sin que tú hagas ni una mueca.
No hay fichas,
ni tablero
ni partida
No sé lo que hay.
Lo que no hay
es lo que nos queda.
Nada.
Inspirado en "El desierto de mi isla" de Elvira Sastre Soy una isla. Paraíso extraño en el que me hallo y me hundo, tendida al sol, con la piel abierta y resquebrajada por el calor que aprieta desde lo alto y profundo del ser. Humana. Rodeada de mar. ¿Cómo no ahogarse? Cómo no aprender a nadar. -Ven, báñate conmigo pero no te quedes más de lo necesario que la compañía te asusta, recuerda-. Y a mí, hay sombras que me abruman si se alargan demasiado en pleno día. No siempre es verano en las playas, el agua también llueve lejos de las olas mojando la brisa que abraza la arena, el cielo, los árboles y las rocas. Entonces nadie quiere ser isla. La mayoría prefieren ser casa que no es lo mismo en todas partes, ni siempre cobija. Pero yo, allí, en medio de la tormenta, de la nada que nada espera me quedo quieta, siendo ese sueño donde muchos se camuflan como iguanas de la vida. Y soy tronco, soy hierba, soy tierra, soy piedra. Soy gota que ah...
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